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NO HAY ABRAZOS, PUROS BALAZOS

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Miguel Ángel Sosa

Twitter: @Mik3_Sosa

La inseguridad ya es un foco rojo en México. Pasó de ser un tema rezagado en la agenda nacional a ocupar de nuevo las primeras planas y encabezados en los medios. ¿Quién o qué falló?

Hay sobre la mesa un escenario complicado para el gobierno federal, pues a diferencia de otros asuntos, éste no se resuelve sólo con buenas intenciones. Y es que la escalada de ejecuciones y delitos de alto impacto ha repuntado durante los últimos meses de forma alarmante.

A pesar de las declaraciones oficiales que menosprecian un mayor número y nivel de crímenes cometidos, el sentimiento social es otro. En muchas entidades, las voces ciudadanas replican un llamado al Estado para que brinde seguridad y paz a las familias.

En este escenario, la Guardia Nacional emerge a paso lento como la nueva corporación de proximidad. En su cuestionada creación viene intrínseca su poco clara estrategia de actuación, justo ahora que el país requiere de todo el peso de la ley para proteger a la gente.

El pretexto favorito de echarle la culpa a los que estuvieron antes no durará para siempre. Pues a pesar de las diversas estrategias usadas contra la delincuencia, hoy sólo importa la del gobierno en turno.

La seguridad no fue bandera de López Obrador en campaña, ni mucho menos pilar de sus propuestas. Sin embargo, ya en el poder es menester del gobierno actual hacer frente a la situación de violencia que enfrenta México.

A todo esto, el ánimo de las Fuerzas Armadas hoy no es el mejor. Con la aparición de la Guardia Nacional se metió ruido y pisaron callos al interior de la Marina y el Ejército. Eso sin contar, la afrenta del gobierno con la Policía Federal.

Se creó de la nada un nuevo cuerpo de seguridad, con un supuesto y poco claro mando civil, para enfrentar un problema de enormes dimensiones. Se abrió un proceso de reclutamiento bajo estándares cuestionables, al tiempo que se tiró a la basura el entrenamiento que durante décadas se hizo de distintos cuerpos de élite dedicados al combate contra el crimen organizado.

El miedo que genera el recrudecimiento de la inseguridad en distintas zonas del país, no podría tener peor compañero que una poco clara estrategia gubernamental para hacerle frente. Decir “abrazos y no balazos”, esta vez no bastará.

ENTRE TELONES. Ya vienen las plenarias de los Grupos Parlamentarios, y a diferencia de otros años los gastos serán menores. Por aquello del qué dirán, tanto diputados como senadores de todos los colores prefirieron hacer eco de la austeridad y así de paso evitar escándalos innecesarios.