18 abril, 2021

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Nueva Era

Encarcelado y con familia desplazada, el precio que pagó don Ramón por enfrentar a banda de El Bukanas en Veracruz

Acultzingo está con el hombre que enfrentó a miembros de la delincuencia organizada. «Tenemos un nudo en la garganta. Sentimos impotencia y rabia»

El pueblo de Acultzingo está con el hombre que enfrentó a los miembros de la delincuencia organizada que azoran a todo el municipio. «Tenemos un nudo en la garganta. Sentimos impotencia y rabia de no poder hacer nada por nuestro amigo Ramón. Él es un ejemplo para todo Tecamalucan«, dijeron amigos y habitantes de mencionada localidad.

Por temor a las represalias del crimen organizado, la familia de don Ramón, como lo conocen en el pueblo, ha abandonado el sitio. El domicilio se encuentra totalmente abandonado y con las luces encendidas. Sus vecinos han montado guardias para cuidar del inmueble.

«Es nuestro amigo. Nos conocemos desde pequeños cuando cuidábamos las vacas. Nos provoca mucho dolor e impotencia no poder hacer nada. Mucho coraje, porque él es un señor muy bueno», manifiestan indignados.

Él acaba de hacer algo muy fuerte. Es un ejemplo para todos, y todo para poder vivir con paz. Él jamás le hubiera quitado la vida a una persona sana».

Durante un recorrido por las principales calles del municipio, así como por establecimientos de ferretería, fondas de comida, pulquerías, carnicerías y tienditas de abarrotes ubicadas en el ejido, don Ramón, de 66 años de edad, quien fue militar y trailero y ahora jubilado por una lesión en el brazo, es muy conocido y querido. Siempre ha ayudado a la gente que menos tiene.

«A todos ha ayudado de alguna u otra manera. Él fue comisariado ejidal de Tecamalucan en los años de 2016.  Ayudó a mucha gente. Es muy humilde, tranquilo, amable, generoso. No se pelea con nadie. Al contrario, él va por las calles cantando. Todo el día se la pasa trabajando en el campo. Es su pasión. Le encanta platicar. Tiene un ingenio como nadie. Le gusta mucho la guitarra y canta mucho canciones de Vicente Fernández y Antonio Aguilar. Es muy sentimental. Cuando canta hasta se le salen las lágrimas. Le encanta hacer poemas, versos. Cantar a las mujeres. Todo el pueblo lo quiere y lo apoya».

Don Ramón viste regularmente huaraches, pantalón de mezclilla, sombrero de palma y camisa de manga larga. Puso una purificadora de agua y como no pudo mantenerla, la traspasó. La denominó La Guadalupana. Tiene terrenos y en ellos siembra elotes y berros. También tiene puercos en un pequeño rancho por Puente Poblano, en Sierra de Agua.

SU CASA ABANDONADA

En la esquina de la Calle Hidalgo y Morelos se encuentra el domicilio abandonado de don Ramón. Sus tres hijos, dos mujeres estudiantes y un hombre de oficio trailero quien tiene una menor, y su esposa Lili, han abandonado el pueblo por el temor a represalias. A quien enfrentó el anciano en Veracruz no fue cualquier persona…

«Esta zona es muy peligrosa. El tipo que murió no era una persona buena, pero el pueblo no habla por miedo. El chamaco no era cualquier persona. Su familia está muy por arriba de las autoridades. Esa gente tiene poder, porque quien tiene el dinero, tiene el poder para callarle la boca a todo el pueblo».

Los pobladores aseguran que los soldados, la Fuerza Civil y la Policía Estatal entran a patrullar el Municipio, pero a veces se hacen de la vista gorda. Afirman que no tienen la capacidad para detenerlos.

«Hay días en que tenemos mucho miedo, pero igual nos preguntamos: de qué sirve tanto miedo si de todas maneras vamos a morir».

«El gobierno no confía en nosotros, pero sería muy bueno que cada persona pudiera tener un arma en su casa para defenderse. Ramón tenía su escopeta en su casa porque hace dos años (2017) se llevaron secuestrado a un sobrino de él, Ángel Soriano Merino, de quien hasta la fecha no saben nada. Después el año pasado (2018), le secuestraron a su hija, pero pusieron los santitos de cabeza y la chamaca regresó. Y al medio año ya se querían llevar a su hijo. Por eso ahí el problema, y más porque su hijo se acababa de comprar un carro de color rojo».

Aseguran que las autoridades policiales de los tres órdenes de gobierno saben quién es la persona que murió (Antonio Cortés Hernández, fallecido), así como quién es su familia, quiénes son sus hermanos, a quienes califican de muy peligrosos al trabajar para delincuencia.

«La gente protege a este tipo por miedo o porque piensan que el estar con él no les va pasar nada. Y ellos hacen lo que quieren, pero hasta eso son cobardes, porque sin armas no hacen nada».

CRIMEN Y AUTORIDADES LE ROBARON SU TRANQUILIDAD

Aseguraron que a don Ramón le han robado su tranquilidad. Ahora está en peligro. Sus amigos aseguran que si logra salir de la cárcel, volverá a andar caminando por las calles y cantando, a pesar de que lo que pasó generó mucho miedo.

«Al otro día (lunes) no hubo clases. La gente se resguardó. Hubo mucho miedo en el pueblo. Los comercios cerraron, incluso en la Capilla de Los Dolores, donde se llevaba a cabo la celebración de la Virgen de Juquila, todos tuvieron que irse a sus casas».

Molestos exigen al presidente municipal René Medel Carrera tomar un acuerdo, porque de lo contrario el pueblo se levantará, se armará y se generará más violencia.

Los retenes que ahora implementan oficiales de la Fuerza Civil, sólo se ven cuando pasa algo, ya que si no, ni sus luces, dicen molestos los paisanos de don Ramón.

«De cuatro años para acá se recrudeció la violencia: levantones, balaceras, muchos desaparecidos. Acá en el pueblo hay más de 10, tan sólo en el pueblo».

Tras visitar una conocida cantina, varios amigos de Ramón dicen sentirse cansados de tanta delincuencia. Incluso recuerdan haber advertido al hijo Ramón Merino que el carro que acababa de adquirir a través de una financiera, le traería problemas.

«Acá en el pueblo nadie puede traer algo nuevo, porqué luego luego te caen los malandros».

Lamentaron que las autoridades de la Fiscalía General del Estado no estén del lado del pueblo trabajador y solapen a la delincuencia organizada en Veracruz. «No sé porque las autoridades están con esa injusticia y apoyan más a los malandrines, secuestradores y a la bola delictiva, sabiendo qué bueno lo que hizo porque ya le habían hecho una. Le secuestraron a su hija. El pueblo porque tiene miedo, porque son vecinos todos los malandrines de por aquí, el pueblo tiene miedo, pero con lo que acaba de hacer, el pueblo ya se va defender. Ahora que la Justicia, los jueces y los ministerios públicos estén pendientes con la delincuencia, porque está persona que murió había estado dos, tres veces en prisión y no sé porque andaba libre».

Los coterráneos de don Ramón exigen su libertad de manera inmediata y que no caigan en presiones delictivas.

«Si tienen miedo mejor que no agarren un puesto del poder. Automáticamente se está observando que todos los altos funcionarios están de acuerdo con la delincuencia».

«Yo y todas las comunidades estamos con Ramón. Si no han hablado es porque tienen miedo. Yo no tengo miedo. Yo sé que cualquier día me pueden hacer algo. Pero no me interesa. Estoy con Ramón Merino».

FC Y SSP SIN CAPACIDAD

Debido a que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado a través de la Fuerza Civil no ha tenido la capacidad para garantizar la Seguridad Pública en la localidad de Acultzingo, en repetidas ocasiones el pueblo se ha tenido que organizar y armar y salir a las calles a hacer justicia por su propia mano.

Los pobladores aseguraron que en dicho municipio no existen «autodefensas», pero cuando el pueblo se organiza hacen la función, con tal de garantizar la integridad física de cada uno de los habitantes.

«Acá no hay autodefensas, eso es allá en Atzompa. Acá el pueblo cuando se organiza, se arma y sale a la calle a hacer justicia. Incluso los de Atzompa le han hecho la invitación al pueblo de Tecamalucan a unirnos como guardias comunitarios, pero acá el pueblo tiene miedo y no lo ha hecho», reveló una habitante que hace algún tiempo fue víctima de una desaparición forzada.

Aseguró que el único delito que cometió su familiar es que ingería bebidas alcohólicas y consumía estupefacientes en exceso. «Un día llegaron, lo encañonaron y se lo llevaron y hasta este día no se sabe nada de él».

Cabe recordar que el pasado 29 de junio del presente, los ciudadanos se organizaron y armaron con pistolas y rifles de asalto y dieron muerte a un hombre que intentaba privar de su libertad a un familiar del actual alcalde René Medel Carrera.

Once días después el 10 de julio, los habitantes se volvieron a organizar e hicieron frente a integrantes del grupo criminal que lidera Roberto de los SantosEl Bukanas, en donde lograron abatir de diez disparos a un hombre identificado como Carlos C. M. Alias el Jimmy.

Y este lunes 09 del presente volvió a reaparecer la población armada con escopetas, rifles de alto poder, así como armas cortas y machetes, quienes bloquearon la carretera federal 150 Orizaba- Tehuacán a la altura de la Congregación El Mezquite, exigiendo la liberación del ciudadano Ramón Merino, quien dio muerte de un escopetazo a un hombre que intentaba llevarse privado de su libertad a uno de sus hijos en el poblado de Tecamalucan.

Es de mencionar que derivado de la quema de tres patrullas de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de una motocicleta de la Policía Municipal de Ciudad Mendoza por presuntos nexos de los gendarmes con grupos criminales, el 21 de junio del 2015 fue creada la Base de Operaciones Mixtas en la Localidad de Coxolitla de Abajo, misma que quedó conformada por 40 elementos de la Secretaría de Marina, Sedena, Fuerza Civil, Policía Federal y Ministerial.

Con el paso del tiempo, en dicha base solo quedaron oficiales de la Fuerza Civil adscritos a la SSP, quienes hasta la fecha son los encargados de la seguridad del municipio colindante con el estado poblano.


Con informaciòn de Imagen del Golfo


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