ColumnaDeCaminoEnCamino «El café y la caña, situaciones complejas»

Por: Javier López Ortega

El café y la caña, situaciones complejas.
• El aromático y la gramínea, papel de las Asociaciones!
• Caben en la 4ta Transformación?

Durante años he sabido escuchar a productores y aprender mucho de ellos, pues cada quien sabe lo que siembra y lo que cosecha a la perfección, sus problemas y posibles soluciones a cada sector. Hoy me ocupa el sentir y la voz de mis amigos cafeticultores y cañeros, que al igual que muchos otros tipos de productores casi tiran la toalla, y reclaman que sus cultivos ya no son rentables y no hay apoyos oficiales. Recorrer las fincas de café y platicar con ellos, así sean productores indígenas o no indígenas en Puebla, Veracruz, Chiapas, San Luis Potosí o Oaxaca, estados principales productores de México, es hablar de los problemas que enfrentan con “la roya” plaga que les afectó demasiado, hablar del subestimado precio, la falta de comercialización y la regulación de la competencia e importaciones.

En la caña de azúcar los grandes problemas vienen de fondo y arrastra a todo el potencial que fue en su momento. La industria azucarera puede ser que se encuentre en etapa de terapia intensiva y con la incertidumbre del nuevo Tratado con Estados Unidos el escenario se torna todavía complicado. Con respecto a la Cuenca del Papaloapan, gran productor de caña de azúcar, los cañeros se encuentran demandando un remanente justo y necesario, pues el tan golpeado precio tampoco los trató muy bien. Mis paisanos son aguerridos y no creo descartar manifestaciones como en el 2013 por un subsidio a la gramínea.

En ambos sectores del café y la caña, existen las asociaciones que aglutinan productores y que deben velar por sus intereses, sin embargo es poco o muy mínimo la injerencia que ellos tienen en las decisiones. Meramente se vuelven políticos y no hay propuestas reales que ayuden a cada sector. En la Cuenca del Papaloapan, las asociaciones cañeras representan intereses políticos muy marcados, pues este año les tocó renovación de sus titulares, envueltos en polémicas formas de elegirse. En los temas del café, también existen asociaciones y al igual que en la caña no influyen de manera tajante, no tienen el respaldo de los productores, ni hay propuestas convincentes para ayudar al casi abandonado sector.

El futuro de la caña y el café aún es incierto, pues en el próximo gobierno no parece tener mucha cabida, pues los operadores de la llamada 4ta Transformación no lo tienen como ejes centrales, ya que sólo señalan apoyos totales al maíz, arroz, frijol y trigo harinero. Incluso el café se atendería en la renovada Secretaria de Bienestar, generando la incertidumbre de cómo se operará en el programa “Sembrando Vida”. Para la caña es todavía peor el posible escenario y como en su momento hemos insistido, se necesita una atención integral y emergente, rescatando a los dos sectores. Recordemos que en el mundo, México ha tenido un lugar especial como buen productor, tanto de café como de caña.

En alguna ocasión platicaba con un productor indígena de la sierra noriental de Puebla y me decía en su lengua totonaca que ansiaba el cambio de Gobierno y añoraba el regreso del INMECAFE que los trataba mejor. Y creó la esperanza es mucha y tenemos que seguir coadyuvando desde nuestras trincheras lo que nos toca hacer. También me viene a la mente aquella anciana chamula que me pedía ayuda para vender sus artesanías, pues cómo podía hablaba mientras me abrazaba, que le escribiera a Obrador una carta diciéndole que le ayudará a vender sus artesanías en expoferias o lugar donde pudiera obtener algo de dinero. Es por esto y muchas otras historias que seguiremos haciendo lo que nos toca y hasta donde nos dejen. Ánimos a mis queridos amigos cañeros y cafeticultores, recuerden que todo cambio trae cosas nuevas. Tiempo al tiempo!